primero
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Segundo
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Tercero
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El primer aspecto, la fundamentación, se
refiere a la fuente histórica de la que parte el investigador. Es el punto
prístino de donde surgirá el interés, la idea de conocer y demostrar tal o
cual suceso, tradición, comportamiento o idea que se quiera investigar. Puede
ser un documento escrito, un objeto o un testimonio oral.
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El segundo, la demostración, es el trayecto
que se sigue en la investigación. No basta con contar con una base sólida, se
necesita desarrollar adecuadamente la investigación. Entiéndase por
adecuadamente, la correcta interpretación de las fuentes consultadas. Las
aseveraciones que se realicen durante la investigación deben estar
sustentadas en la demostración constante. Esto no significa que se necesiten
hacer cortes intermedios, con el fin de demostrar lo investigado hasta ese
momento; sino que durante la investigación no debe salirse de la correcta
interpretación de las fuentes. La capacidad del investigador para observar,
es decir, su mirada epistemológica, le permitirá verlas desde diferentes
enfoques y con distintas posibilidades de interpretación
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El tercero, la verificación, se refiere a que
una vez concluida la investigación histórica deberá ponerse a consideración
del lector el lugar exacto de donde se obtuvieron las fuentes consultadas,
esto permitirá contar con la confiabilidad necesaria y la suficiente certeza
de que los resultados son producto de una investigación seria y científica.
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lunes, 14 de diciembre de 2015
Los tres aspectos de la utilización de fuentes históricas.
FUENTES PRIMARIAS Y SECUNDARIAS DE LA HITORIA
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Fuentes
primarias
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Fuentes
secundarias
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Fuentes primarias: son los documentos, testimonios u objetos
originales que le permiten al historiador investigar directamente en ellos,
sin la intervención de un intermediario (traducción, paleografía, edición,
ente otros), pues se corre el riesgo de partir de una interpretación, o
segunda lectura. Generalmente las fuentes primarias pertenecen al mismo
período histórico que se esté investigando, pero no necesariamente; por
ejemplo, puede haber varios años de diferencia entre dos 6 documentos
originales, pero si ambos tratan de un mismo suceso, no dejan de ser fuentes
primarias en la misma investigación.
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Fuentes secundarias: son los resultados concretos de la utilización de
las fuentes primarias, es decir, libros, ensayos, artículos, biografías,
monografías, entre otros. Este tipo de fuentes no son de poco valor, pues son
el producto de años de investigación histórica. Y para la mayoría de las
personas, es la única posibilidad que tienen para conocer sobre temas
históricos. Tómese en cuenta, por ejemplo, las dificultades físicas,
económicas, de tiempo y capacidad de investigación, que representaría el que
todos los que quisieran conocer sobre algún tema histórico, tuvieran que
acudir personalmente a consultar en las fuentes primarias. Es necesario
advertir que no hay una clasificación única y absoluta acerca de la fuentes
primarias y secundarias, sin embargo, exponemos a continuación una que
consideramos puede ser útil para distinguir ambas.
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Escritas:
a) Documentos públicos o privados (oficiales, políticos,
administrativos, jurídicos, económicos, educativos, religiosos, particulares;
ejemplos: testamentos, fe de bautismo, actas, informes económicos, listas de
asistencia, cartas, diarios personales, entre otros)
b) Publicaciones (bandos, gacetas, periódicos, entre otros)
c) Literarios (poemas, cuentos, borradores de novela, crónicas,
artículos, ensayos, entre otros)
Iconográficas:
a) Plásticas (pintura, escultura, arquitectura)
b) Gráficas (fotografía, dibujos, caricaturas, grabados,
carteles, afiches, entre otras)
Orales:
a) Directas (personas que presenciaron el suceso, o que les contaron
dicho suceso) 7
b) Grabaciones (filmes, audiovisuales, cine, video, entre otros)
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miércoles, 9 de diciembre de 2015

TAREA: SÍNTESIS: LA NUEVA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
En el siguiente trabajo se hablará de la importancia de una formación adecuada de los docentes así como de igual manera de la tutoría académica de ya que hoy en
día y es una nueva forma de ir mejorando la historia como materia, y poder implementarla en el aula. El
trabajo de tutoría académica fue la respuesta a muchos de los obstáculos que se
han atravesado en el camino de la educación, todo esto tiene una respuesta a
las multiples necesidades de los estudiantes.
Un país en constante lucha y que pide a gritos una cultura basada en la
educación, que puedan considerarse un modelo adecuado que transmita disciplina
y hábitos adecuados.
Es por eso que como docentes es necesaria la
preparación continua para permitirnos formar estudiantes con las
características sobresalientes, autónomo y concientes de su historia, también es de suma importancia el trabajo en
equipo y de forma colaborativa ya que tiene resultados favorables demostrando la eficacia de interés
del docente, que siempre puede ayudar a mirar el desempeño objetivo de nuestro
desarrollo y se preocupan por cuidarlo, permitiendo al mismo tiempo a trabajar
en la tolerancia y en críticas constructivas con apoyo del trabajo
colaborativo, ya que trabajar constante por los alumnos como representantes de
la ciudadanía, es asumir la labor del educador y transmisor de disciplinas,
hábitos y comportamientos así el trabajo de la tutoría académica incrementa en
mucho nuestra capacidad de la entrega del trabajo para el acompañamiento de los
alumnos.
Todo esto tiene base en la
didáctica y la pedagogía que se vuelven áreas que nos apremian constantemente
en la búsqueda de mejoras al trabajo de acompañamiento a los estudiantes que
los docentes hacen como tutores, por esto como docentes en necesaria la
preparación continua para permitirnos formar estudiantes con las
características ya mencionadas, también es de suma importancia el trabajo en
equipo, que siempre puede ayudar a mirar el desempeño objetivo de nuestro
desarrollo, permitiendo al mismo tiempo a trabajar en la tolerancia y en
críticas constructivas
miércoles, 2 de diciembre de 2015
La formación de una conciencia histórica
La formación de una conciencia histórica
Galván Lafarga, Luz Elena (coord.) (2006).
La formación de una conciencia histórica.
Enseñanza de la historia en México
, México: Academia Mexicana de la Historia.
A DOS VOCES
MARÍA ESTHER AGUIRRE LORA / MARÍA BERTELY-BUSQUETS
Parte I:
El camino en construcción
(Por
María Esther Aguirre Lora)
La
autora toma las aportaciones de diferentes procedencias ideológicas (Facultad
de filosofía y letras de la UNAM, colegios de Jalisco y San Luis, las
universidades Pedagógica y Nacional, autónomas de Morelos, de Colima e
Iberoamericana) Todas estas unidas en una problemática que involucra el proceso
que tienen los productos finales que somos nosotros formados en las
instituciones que abarcan desde la educación básica hasta la superior, tomando
en cuenta como gran influyentes reformas, profesores y su capacitación,
educación de los alumnos, culturas, libros de texto entre otros como y se
construye nuestra persona a través de todo este proceso.
“En
medio de todo esto estamos inmersos nosotros y nuestro futuro. Aquí se habla de
cómo a través de los años y por cada generación que pasa se van perdiendo
valores históricos y esta forma de pensar va evolucionando y dando lugar a la
perdida de todos los conocimientos y de raíz, ósea que no tenemos ya nociones
del porqué de lo que pasa y lo de que se celebra.
El reto actual de la
enseñanza de la historia consiste en no limitarse al qué y cómo, sino al por
qué y para qué.
Las bondades del
programa de libros de texto gratuitos establecido por Torres Bodet en 1960 son
leídos en Jalisco, por José María Muriá, paradójicamente desde el reclamo
regional por una perspectiva de la historia que supere, precisamente, a la
inauguración de este programa, por diversas razones, se canceló durante tres
décadas (de 1960 a 1990) los contenidos regionales existentes desde las tres
últimas décadas del XIX (1872). Situación que, en medio de dificultades
comenzará a resolverse con la publicación de la Breve historia de Jalisco (Muriá,
1988) y los programas de actualización de profesores al respecto, lo cual marca
el reinició de las historias regionales con fines pedagógicos.”
La enseñanza de
historia se va deteriorando a partir de las nuevas reformas y de cambios que se
han sufrido a través de ellas, sin dejar si quiera que se dé la oportunidad de
notar los frutos de dichos cambios, a esto se debe agregar el poco interés o
tiempo que se le invierte a la materia, poniendo en duda su presencia en el pan
de estudios.
Cabe mencionar que
los educadores no consideran que este artículo vea todo el lado del problema.
Parea las comunidades
indígenas se enseña la historia desde un plano más particular tomando en cuenta
su cultura y para darles un sentido de pertenencia.
Este sentido de pertenencia
también se da entre mexicanos migrantes, ellos son quienes mantienen vivas las
tradiciones y costumbres de su país como efecto de la enseñanza.
Parte II:
Homenaje a Mireya Lamoneda
(por
María Bertely-Busquets
“En esta reseña
comentaré la segunda parte de este libro, iniciando con el artículo escrito
“entre dos plumas”, que nos lleva a reconocer la pasión de Mireya Lamoneda y de
Luz Elena Galván por la corriente de los Annales y la
interdisciplinariedad.”
En esta segunda parte
se ataca la forma de enseñanza de la parte histórica en las aulas, de la forma
de endulzar los relatos para adecuarlos a niños que se creen todo lo que
escuchan, historias en las que el mismo docente se engaña y además exige que
así sea aprendida, la educación histórica no debe ser solo impartida en las
escuelas, debemos enriquecer a nuestros alumnos pidiéndoles que ellos también
tienen sus propias ideas y que es válido dudar e investigar, en otras palabras
crear un pensamiento subjetivo y autónomo, muy independiente de la rama
educativa.
Los autores de esta
segunda parte trata de innovar las formas de enseñanza de la historia, uno de
ellas es tener inmersos a sus estudiantes y hacerlos parte de esa historia,
darles el valor correspondiente de los hechos que los han llevado hasta donde
están, todo esto con el objetivo de ubicarlos en el proceso y lograr el
entendimiento del espacio y tiempo histórico, no solo se trata de materiales
didáctico o aburridos cuestionarios, si no de crear soluciones a las
necesidades del alumnado.
Desde un enfoque etnográfico, María Guadalupe Mendoza nos
dice que el profesor deberá iniciar con el análisis de su práctica para identificar
los problemas que enfrenta.
En base a estas
declaraciones el profesor deberá hacer una autoevaluación de su práctica que
podría encausar su práctica y mejorar la calidad de enseñanza que está
aportando hasta ese momento.
Es importante meditar
nuestra práctica, cada cabeza es un mundo diferente y la función del docente es
lograr introducir la historia en cada uno de esos mundos, el arte de enseñar
significa hacer que te interese, no que memorices.
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