lunes, 14 de diciembre de 2015

Los tres aspectos de la utilización de fuentes históricas.



primero
Segundo
Tercero
El primer aspecto, la fundamentación, se refiere a la fuente histórica de la que parte el investigador. Es el punto prístino de donde surgirá el interés, la idea de conocer y demostrar tal o cual suceso, tradición, comportamiento o idea que se quiera investigar. Puede ser un documento escrito, un objeto o un testimonio oral.
El segundo, la demostración, es el trayecto que se sigue en la investigación. No basta con contar con una base sólida, se necesita desarrollar adecuadamente la investigación. Entiéndase por adecuadamente, la correcta interpretación de las fuentes consultadas. Las aseveraciones que se realicen durante la investigación deben estar sustentadas en la demostración constante. Esto no significa que se necesiten hacer cortes intermedios, con el fin de demostrar lo investigado hasta ese momento; sino que durante la investigación no debe salirse de la correcta interpretación de las fuentes. La capacidad del investigador para observar, es decir, su mirada epistemológica, le permitirá verlas desde diferentes enfoques y con distintas posibilidades de interpretación
El tercero, la verificación, se refiere a que una vez concluida la investigación histórica deberá ponerse a consideración del lector el lugar exacto de donde se obtuvieron las fuentes consultadas, esto permitirá contar con la confiabilidad necesaria y la suficiente certeza de que los resultados son producto de una investigación seria y científica.

FUENTES PRIMARIAS Y SECUNDARIAS DE LA HITORIA




Fuentes primarias
Fuentes secundarias
Fuentes primarias: son los documentos, testimonios u objetos originales que le permiten al historiador investigar directamente en ellos, sin la intervención de un intermediario (traducción, paleografía, edición, ente otros), pues se corre el riesgo de partir de una interpretación, o segunda lectura. Generalmente las fuentes primarias pertenecen al mismo período histórico que se esté investigando, pero no necesariamente; por ejemplo, puede haber varios años de diferencia entre dos 6 documentos originales, pero si ambos tratan de un mismo suceso, no dejan de ser fuentes primarias en la misma investigación.
Fuentes secundarias: son los resultados concretos de la utilización de las fuentes primarias, es decir, libros, ensayos, artículos, biografías, monografías, entre otros. Este tipo de fuentes no son de poco valor, pues son el producto de años de investigación histórica. Y para la mayoría de las personas, es la única posibilidad que tienen para conocer sobre temas históricos. Tómese en cuenta, por ejemplo, las dificultades físicas, económicas, de tiempo y capacidad de investigación, que representaría el que todos los que quisieran conocer sobre algún tema histórico, tuvieran que acudir personalmente a consultar en las fuentes primarias. Es necesario advertir que no hay una clasificación única y absoluta acerca de la fuentes primarias y secundarias, sin embargo, exponemos a continuación una que consideramos puede ser útil para distinguir ambas.
Escritas:
a) Documentos públicos o privados (oficiales, políticos, administrativos, jurídicos, económicos, educativos, religiosos, particulares; ejemplos: testamentos, fe de bautismo, actas, informes económicos, listas de asistencia, cartas, diarios personales, entre otros)
b) Publicaciones (bandos, gacetas, periódicos, entre otros)
c) Literarios (poemas, cuentos, borradores de novela, crónicas, artículos, ensayos, entre otros)
Iconográficas:
a) Plásticas (pintura, escultura, arquitectura)
 b) Gráficas (fotografía, dibujos, caricaturas, grabados, carteles, afiches, entre otras)
Orales:
a) Directas (personas que presenciaron el suceso, o que les contaron dicho suceso) 7
b) Grabaciones (filmes, audiovisuales, cine, video, entre otros)

















miércoles, 9 de diciembre de 2015



TAREA: SÍNTESIS: LA NUEVA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA


En el siguiente trabajo se hablará de  la importancia de una formación adecuada de los docentes así como de igual manera de la tutoría académica de ya que  hoy en día y es una nueva forma de ir mejorando la historia como materia, y poder implementarla en el aula. El trabajo de tutoría académica fue la respuesta a muchos de los obstáculos que se han atravesado en el camino de la educación, todo esto tiene una respuesta a las multiples necesidades de los estudiantes.
Un país en constante lucha y que pide a gritos una cultura basada en la educación, que puedan considerarse un modelo adecuado que transmita disciplina y hábitos adecuados.
Es por eso que como docentes es necesaria la preparación continua para permitirnos formar estudiantes con las características sobresalientes, autónomo y concientes de su historia, también es de suma importancia el trabajo en equipo y de forma colaborativa ya que tiene resultados favorables demostrando la eficacia de interés del docente, que siempre puede ayudar a mirar el desempeño objetivo de nuestro desarrollo y se preocupan por cuidarlo, permitiendo al mismo tiempo a trabajar en la tolerancia y en críticas constructivas con apoyo del trabajo colaborativo, ya que trabajar constante por los alumnos como representantes de la ciudadanía, es asumir la labor del educador y transmisor de disciplinas, hábitos y comportamientos así el trabajo de la tutoría académica incrementa en mucho nuestra capacidad de la entrega del trabajo para el acompañamiento de los alumnos.
Todo esto tiene base en la didáctica y la pedagogía que se vuelven áreas que nos apremian constantemente en la búsqueda de mejoras al trabajo de acompañamiento a los estudiantes que los docentes hacen como tutores, por esto como docentes en necesaria la preparación continua para permitirnos formar estudiantes con las características ya mencionadas, también es de suma importancia el trabajo en equipo, que siempre puede ayudar a mirar el desempeño objetivo de nuestro desarrollo, permitiendo al mismo tiempo a trabajar en la tolerancia y en críticas constructivas

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La formación de una conciencia histórica



La formación de una conciencia histórica
Galván Lafarga, Luz Elena (coord.) (2006).
La formación de una conciencia histórica.
Enseñanza de la historia en México
, México: Academia Mexicana de la Historia.
A DOS VOCES
MARÍA ESTHER AGUIRRE LORA / MARÍA BERTELY-BUSQUETS

Parte I: El camino en construcción
(Por María Esther Aguirre Lora)
La autora toma las aportaciones de diferentes procedencias ideológicas (Facultad de filosofía y letras de la UNAM, colegios de Jalisco y San Luis, las universidades Pedagógica y Nacional, autónomas de Morelos, de Colima e Iberoamericana) Todas estas unidas en una problemática que involucra el proceso que tienen los productos finales que somos nosotros formados en las instituciones que abarcan desde la educación básica hasta la superior, tomando en cuenta como gran influyentes reformas, profesores y su capacitación, educación de los alumnos, culturas, libros de texto entre otros como y se construye nuestra persona a través de todo este proceso.
“En medio de todo esto estamos inmersos nosotros y nuestro futuro. Aquí se habla de cómo a través de los años y por cada generación que pasa se van perdiendo valores históricos y esta forma de pensar va evolucionando y dando lugar a la perdida de todos los conocimientos y de raíz, ósea que no tenemos ya nociones del porqué de lo que pasa y lo de que se celebra.
El reto actual de la enseñanza de la historia consiste en no limitarse al qué y cómo, sino al por qué y para qué.
Las bondades del programa de libros de texto gratuitos establecido por Torres Bodet en 1960 son leídos en Jalisco, por José María Muriá, paradójicamente desde el reclamo regional por una perspectiva de la historia que supere, precisamente, a la inauguración de este programa, por diversas razones, se canceló durante tres décadas (de 1960 a 1990) los contenidos regionales existentes desde las tres últimas décadas del XIX (1872). Situación que, en medio de dificultades comenzará a resolverse con la publicación de la Breve historia de Jalisco (Muriá, 1988) y los programas de actualización de profesores al respecto, lo cual marca el reinició de las historias regionales con fines pedagógicos.”
La enseñanza de historia se va deteriorando a partir de las nuevas reformas y de cambios que se han sufrido a través de ellas, sin dejar si quiera que se dé la oportunidad de notar los frutos de dichos cambios, a esto se debe agregar el poco interés o tiempo que se le invierte a la materia, poniendo en duda su presencia en el pan de estudios.
Cabe mencionar que los educadores no consideran que este artículo vea todo el lado del problema.
Parea las comunidades indígenas se enseña la historia desde un plano más particular tomando en cuenta su cultura y para darles un sentido de pertenencia.
Este sentido de pertenencia también se da entre mexicanos migrantes, ellos son quienes mantienen vivas las tradiciones y costumbres de su país como efecto de la enseñanza.

Parte II: Homenaje a Mireya Lamoneda
(por María Bertely-Busquets
“En esta reseña comentaré la segunda parte de este libro, iniciando con el artículo escrito “entre dos plumas”, que nos lleva a reconocer la pasión de Mireya Lamoneda y de Luz Elena Galván por la corriente de los Annales y la interdisciplinariedad.”
En esta segunda parte se ataca la forma de enseñanza de la parte histórica en las aulas, de la forma de endulzar los relatos para adecuarlos a niños que se creen todo lo que escuchan, historias en las que el mismo docente se engaña y además exige que así sea aprendida, la educación histórica no debe ser solo impartida en las escuelas, debemos enriquecer a nuestros alumnos pidiéndoles que ellos también tienen sus propias ideas y que es válido dudar e investigar, en otras palabras crear un pensamiento subjetivo y autónomo, muy independiente de la rama educativa.
Los autores de esta segunda parte trata de innovar las formas de enseñanza de la historia, uno de ellas es tener inmersos a sus estudiantes y hacerlos parte de esa historia, darles el valor correspondiente de los hechos que los han llevado hasta donde están, todo esto con el objetivo de ubicarlos en el proceso y lograr el entendimiento del espacio y tiempo histórico, no solo se trata de materiales didáctico o aburridos cuestionarios, si no de crear soluciones a las necesidades del alumnado.
Desde un enfoque etnográfico, María Guadalupe Mendoza nos dice que el profesor deberá iniciar con el análisis de su práctica para identificar los problemas que enfrenta.
En base a estas declaraciones el profesor deberá hacer una autoevaluación de su práctica que podría encausar su práctica y mejorar la calidad de enseñanza que está aportando hasta ese momento.
Es importante meditar nuestra práctica, cada cabeza es un mundo diferente y la función del docente es lograr introducir la historia en cada uno de esos mundos, el arte de enseñar significa hacer que te interese, no que memorices.